Oigo el mar

Es la era de los estudios. El problemas es cuando interfieren en la magia y la matan. Los rayos no son la ira de los dioses, los volcanes no son la ira de la tierra y los arco iris no  vienen de los unicornios. Los tréboles de cuatro hojas no son suerte, son malformaciones. Las perlas son tumores de ostras y  hace poco leí un estudio que dice que cuando uno escucha el mar en una concha, no es el mar, es el torrente sanguíneo de tu oreja. Ahora ocupo las conchas como cenicero.

 

Comenta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s